INGREDIENTES (40 UNIDADES):
- 170 gr de harina de repostería
- 3 gr de levadura química
- 250 gr de agua
- 50 gr de mantequilla
- Sal
- 5 gr de azúcar (una cucharadita)
- 4 huevos
- Aceite de oliva o girasol (para freír)
- Azúcar ´para rebozar
ELABORACIÓN:
Pesar la harina y la levadura y tamizar. En un cazo poner el agua, la mantequilla, el pellizco de sal y la cucharadita de azúcar..Poner al fuego hasta que hierva. Añadir de golpe la harina, bajar el fuego y remover hasta obtener una masa que se despegue de las paredes.
Retirar del fuego y dejar templar. Fuera del fuego, añadir los huevos de uno en uno, batiendo con unas varillas eléctricas después de añadir cada uno y no agregando el siguiente hasta que el anterior no esté bien disuelto en la masa. Obtendremos una masa lisa y homogénea. Dejar reposar la masa una media hora.
Calentar aceite en una sartén y con dos cucharitas de café (lo más pequeñas posible porque la masa crece muchísimo cuando se fríe) formar bolitas que iremos friendo hasta que estén bien doradas. A medida que los buñuelos estén hechos los iremos depositando sobre un plato recubierto con papel cocina, para que absorba el aceite sobrante. Rrebozar en azúcar y los servir inmediatamente.
Freír los buñuelos es la parte más “delicada” de esta receta. Para que queden redonditos untar las cucharas con aceite, así la masa no se pega. Para ello poner un vaso con aceite e ir sumergiendo las cucharillas antes de hacer cada buñuelo, es un poco laborioso pero así quedan perfectos.
Están deliciosos tanto solos como espolvoreados de azúcar o rellenos de nata, crema pastelera o chocolate.