INGREDIENTES:
- 1 pollo de 1,8 Kg más o menos
- 1 1/2 litros de agua
- 90 gr de sal gorda
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta
- Un limón
- Vino Fino
ELABORACIÓN:
La noche antes de asar el pollo meterlo en un recipiente en el que quepa totalmente sin sobresalir, es importante que esté totalmente sumergido. Desleir la sal gorda en el agua y echarla encima del pollo hasta que quede totalmente sumergido. Dejar en la nevera cubierto.
Al día siguiente sacarlo del agua, escurrir y secar bien con un paño de cocina.
Precalentar el horno y el recipiente, donde se va a asar el pollo, a 180º C.
Salpimentar el interior del pollo, sólo el interior, e introducir el limón partido por la mitad. Añadir un chorrito de vino Fino.
Nos mojamos en el aceite y frotamos el pollo por la piel y toda la superficie.
Sacar el recipiente del horno y acostar de costado el pollo, apoyándose en el muslo y el ala. Hornear 20-30 minutos (dependiendo del tamaño del pollo) a 180º C.
Pasado este tiempo girar apoyándolo por el otro costado y hornear otros 20-30 minutos.
Después, poner el pollo con las pechugas hacia arriba. Durante todo el asado ir mojando todo el pollo con su propio jugo. Esta vez dejarlo unos 15-20 minutos.
Ahora es el momento de salpimentar la piel, no mucho porque ha estado en salmuera. Girar el pollo y ponerlo con las pechugas hacia abajo. Así hay que mantenerlo hasta que se sirva, porque de este modo se impregnarán las pechugas de la grasa del resto del pollo, en particular del costado. Dejar que se dore como unos 10-15 minutos.
Sacamos el pollo del horno y dejarlo reposar, en la misma posición, sobre una rejilla con la cazuela abajo para recoger los jugos. Tapar con papel de aluminio haciendo algún agujero para que haga de chimenea.
Para hacer una salsa, poner al fuego una cazuela con todos los jugos que hemos recogido del asado. Dejar hervir. Se separará el aceite de la parte más sólida. Retirar el aceite. Poner un poquito de agua en la cazuela y dejar hervir removiendo. Quedará una salsa oscura para salsear el pollo.
ACOMPAÑAMIENTO:
El mejor acompañamiento para un asado es un ensalada de lechuga, tomate y cebolla, pero se puede acompañar de unas patatas fritas y alioli.